¿SABES AMAR A TU PAREJA?

san valentinYa han pasado unos días desde San Valentín, los orígenes de este día no son claros. La leyenda (y no es más que esto) nos hace creer que fue “un sacerdote de Roma que fue encarcelado por ayudar a cristianos perseguidos.” Sea lo que fuera, la primera presentación “romántica” conocida fue en 1382 por el escritor inglés Geoffrey Chaucer relacionando el amor con la época del año cuando los pájaros se aparean y supuestamente el 14 de Febrero es cuando empiezan.

Cualquiera que sea la verdad de estos orígenes, está claro que tienen poca relación con el día de Valentín masivamente comercializado y consumista de hoy.

Después de haber dicho todo esto, sí creo que merece la pena establecer un día en el cual celebrar lo que tal vez sea la relación más importante de nuestras vidas (una relación que elegimos no una relación impuesta en nosotros). Enamorarse en realidad es un estado temporal de locura obsesiva sin el cual muchos de nosotros no habríamos aprendido a amar – algo totalmente diferente.

Las investigaciones demuestran una y otra vez que las personas en relaciones estables, felices, llenas de cariño tienden a disfrutar de niveles más elevados de bienestar; viven vidas más largas y disfrutan de mejor salud. He llegado a creer esto.

No me considero experto en relaciones pero he sido afortunado en experimentar y aprender de muchas relaciones desastrosas antes de encontrar y elegir compartir mi vida con mi mujer, Rhea y posteriormente con nuestros cinco hijos – algo que he hecho durante los últimos 26 años – algo con lo que nunca soñé que fuese posible para mí.

Escribo abajo lo que considero (en mi experiencia personal y profesional) unas lecciones claves que he aprendido.

Nuestras ideas y por tanto nuestro comportamiento en relaciones están profundamente influenciados por la relación que tuvimos con nuestros padres y la relación entre nuestros padres.

Mis padres fueron narcisistas, alcohólicos y violentos. También pasé años difíciles bajo el cuidado de varios padres de acogida y en asilos para niños desamparados. Cuando salí “de casa” con dieciséis años, mi cabeza estaba puesta “al revés”. A posteriori me doy cuenta de que sufría de un dolor emocional inmenso pero era totalmente inconsciente de ello. Impulsado a beber mucho, estar de fiesta constantemente y enamorarme con frecuencia. Enamorarme y el sexo que lo acompañaba fue para mí la mejor droga.

El hecho es que estar enamorado es una experiencia intensa, integral, agradable y totalmente eufórica. Es una especie de aberración deliciosa. Estar enamorado para mí, significó que el “dolor de la vida” desaparecía y durante un tiempo, al menos, me sentía entero. Buscaba y aparentemente había encontrado a la persona que necesitaba para llenar el vacío emocional. Causé mucho dolor emocional a muchas personas en esta fase de mi vida.

Si sufres de algún dolor, hay que afrontar e integrar ese dolor, no puedes resolverlo enamorándote por ejemplo; enamorarte no resuelve nada, sólo te distraerá y te causará aún más dolor y sufrimiento a ti y a otros. No puedes utilizar “enamorarte” como una “aspirina anti dolor”. Nadie puede curarte ni tu puedes curar a nadie; es el trabajo de cada persona encontrarse a sí mismo. El viaje de la vida es una travesía de autodescubrimiento y auto aceptación. Aunque elijamos compartir el camino con otros, es un viaje que esencialmente hacemos solos.

Encontrar y compartir nuestras vidas con otra persona es un imperativo biológico y por tanto emocional. Por tanto, encontrar el amor, sexo y una pareja normalmente son asuntos “urgentes”.  La búsqueda y el acto de encontrar pueden ser exquisitos y nos puede llevar a nuestros mejores y peores momentos. Sin embargo, es importante no perdernos en esta búsqueda.

  • Conocimiento y aceptación de ti mismo: Es la piedra angular. Aprende a quererte a ti mismo. Aprende al menos a aceptarte a ti mismo primero. Esto es especialmente importante para ti si te encuentras repetidamente con el mismo tipo de relación “equivocada”, con el mismo tipo de persona “equivocada” (puede que abusiva). Cuánto mejor nos conozcamos y nos aceptemos a nosotros mismos, tanto más probable encontremos una relación feliz y sana.
  • Se necesitan dos: Se requiere el compromiso y el esfuerzo de las dos partes para que una relación sana prospere. Nadie puede “arreglar” a otra persona – no importa cuánto quieras o creas poder hacerlo. Una persona trabajando sola no puede hacer que una relación funcione. Si sólo una mitad está esforzándose en una relación, entonces probablemente no merezca la pena seguir con ella.
  • Necesidad Vs Elección: No necesitas estar con nadie; eliges estar con alguien. No puedes querer lo que necesitas. Si sentimos que necesitamos estar con nuestra pareja, entonces inmediatamente sembramos las semillas de una dependencia infantil, de sentirnos víctimas – nada de esto es positivo. Sin embargo, si elegimos conscientemente estar con alguien, sabiendo que ellos pueden vivir sin nosotros y también nosotros podemos vivir ellos, entonces elegimos y aceptamos que somos vulnerables, lo que es simplemente una parte de amar. Cuando hemos elegido conscientemente es menos probable que tomemos nuestra relación por sentado. Tomar una relación por sentado efectivamente es permitir que se muera por abandono.
  • Valora a tu pareja. Sé agradecido y expresa el agradecimiento. Toma el tiempo y haz el esfuerzo para demostrar que quieres a tu pareja. Raramente se trata de gastar dinero, sólo actos de cariño, cuidado y consideración. Todos tenemos días en los que tenemos menos paciencia y estamos más irritables. Cuánto más cercanas están a nosotros las personas, tanto más probable que experimenten nuestros sentimientos malos. El gran antídoto a esto es asumir responsabilidad por cómo te sientes y conscientemente elegir sentirte agradecido. Cuando me doy cuenta de que me estoy comportando como idiota irritable con Rhea, hago una lista mental de todas las maravillosas características que posee y me siento agradecido por ello. Rápidamente descubro que me olvido de las irritaciones y me siento afortunado e incluso enamorado nuevamente.
  • Nada es permanente y todo cambia: Creceremos y nos desarrollaremos como personas a medida que pasa el tiempo. Las relaciones exitosas tendrán esto en cuenta. Una relación exitosa es algo vivo, dinámico que cambia y crece. Todos cambiaremos y podremos elegir crecer juntos pero independientemente. Esto, por supuesto no siempre es posible. A veces hemos aprendido todo lo que necesitamos aprender y es simplemente el momento para pasar al próximo capítulo de la vida.
  • Elige… tener razón o ser feliz: Tanto sufrimiento innecesario, drama y tiempo malgastado son causados por la necesidad que tiene la mente racional de siempre tener razón. Sacrificamos nuestra felicidad tan fácilmente por una victoria barata. La mayoría de las veces, simplemente no tiene importancia. Pregúntate si, en el gran plan de las cosas, ¿de verdad necesito tener razón; de verdad necesito ganar o preferiría ser feliz?
  • Procura primero entender, antes de que te entiendan a ti: Practica escuchar a tu pareja. Aprende a verdaderamente escuchar con el 100% de tu atención. Tu misión cuando estás escuchando es estar presente al 100% sin intentar encontrar una respuesta, sin pensar en cómo vas a ganar; tu misión es simplemente entender a la otra persona lo mejor posible.
  • Finalmente recuerda que la palabra amar es un verbo; esto significa que es una acción, algo que tú puedes hacer. No es algo que ocurre por sí mismo.

Os dejo con las palabras de Kahlil Gibran:

Entonces, Almitra habló otra vez: ¿Qué nos diréis sobre el Matrimonio, Maestro?

Y él respondió, diciendo:

Nacisteis juntos y juntos para siempre.

Estaréis juntos cuando las alas blancas de la muerte esparzan vuestros días.

Sí; estaréis juntos aún en la memoria silenciosa de Dios. Pero dejad que haya espacios en vuestra cercanía.

Y dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros.

Amaos el uno al otro, pero no hagáis del amor una atadura.

Que sea, más bien, un mar movible entre las costas de vuestras almas.

Llenaos uno al otro vuestras copas, pero no bebáis de una sola copa.pareja

Daos el uno al otro de vuestro pan, pero no comáis del mismo trozo.

Cantad y bailad juntos y estad alegres, pero que cada uno de vosotros sea independiente.

Las cuerdas de un laúd están solas, aunque tiemblen con la misma música.

Dad vuestro corazón, pero no para que vuestro compañero lo tenga.

Porque sólo la mano de la Vida puede contener los corazones.

Y estad juntos, pero no demasiado juntos. Porque los pilares del templo están aparte.

Y, ni el roble crece bajo la sombra del ciprés ni el ciprés bajo la del roble

Existe un comentario

Deja un comentario