Emociones En El Cuerpo

¿Abrazar o rechazar “sentisensaciones” incómodas?

Sentisensación: Tanto los sentimientos como las emociones se manifiestan en el cuerpo como sensaciones físicas; por eso utilizamos el término sentisensación.

Surge una sentisensación incómoda pero antes de que registres tu malestar conscientemente, tu “autopiloto” se mete, das la espalda a esta sentisensación y vuelves a tus distracciones habituales – distracciones que todos hemos sido acondicionados a perseguir: trabajar, hacer la compra, ver la televisión, el sexo, el alcohol u otra droga o actividad. Somos muy creativos así que hay mucho para elegir. Todo esto ocurre en un instante; es tan automático, tan rápido que no lo ves; no sabes que ha ocurrido pero es precisamente este bucle el que te mantiene atrapado, repitiendo comportamientos no deseados a pesar de tu deseo consciente de querer cambiar.

Si alguna vez queremos encontrar paz en nuestros corazones, entonces primero tenemos que aprender a reconocer, luego abrazar e integrar estas sentisensaciones incómodas. Puede que el mero pensamiento de tener que enfrentarte a tales sentisensaciones te provoque un toque de taquicardia pero si pudieses poner tu atención suavemente en estas sentisensaciones con una actitud de curiosidad abierta, bondad hacia ti mismo y con un sentido de agradecimiento por lo que la sentisensación podría contener, descubrirás que hay mucho espacio alrededor de ella; descubres que dentro de la cáscara del malestar hay una joya de crecimiento, de auto-realización de ti mismo.

En vez de temer a la sentisensación, en vez de alejarnos de ella, podemos tratarla como una amiga, sentarnos con ella durante un rato, “tomar algo” juntos, con curiosidad y a la vez con paciencia para descubrir lo que quiere decirnos. A medida que practicamos, nos volvemos más hábiles; afrontamos, damos la bienvenida y exploramos esas sentisensaciones, absorbiendo la joya contenida dentro. Pero ¡Ojo! Nada de esto se consigue si lo intentas o lo fuerzas; se trata simplemente de estar, observando con paciencia y humildad, con bondad suave y si puedes, con humor.

Así es como las distorsiones no-vistas y dañinas en nuestra percepción se ven claramente y luego se esfuman. Así es cómo cuidamos la “huerta” de nuestras vidas, cómo nos volvemos más conectados/as con nuestras vidas y con el milagro, la belleza, la alegría de la existencia.

La resiliencia significa que somos capaces de enfrentarnos a integrar nuestras sentisensaciones, aprender lo que nos toca aprender y avanzar hacia la próxima lección.

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