ABRE EL BAÚL DE LA PAZ Y LA FELICIDAD

Para encontrar la felicidad y bienestar hay que buscar en el sitio correcto

Un vagabundo llevaba treinta años sentado al lado de un camino. Un día pasó un forastero.

– Me puedes dar unas monedas, balbuceó el vagabundo.

– No tengo nada para darte, dijo el forastero. Luego preguntó: “¿En qué estás sentado?

– En nada, dijo el vagabundo. No es más que un viejo baúl. Llevo sentado encima de él desde siempre.

– ¿Has mirado dentro alguna vez?, preguntó el forastero.

– No, dijo el vagabundo. “¿Para qué? No hay nada dentro.”

– Mira dentro, insistió el forastero. El vagabundo, a regañadientes logró levantar la tapa. Asombrado, incrédulo y con gran emoción, vio que el baúl estaba lleno de oro.

Soy aquel forastero que no tiene nada que darte y que te está diciendo que mires dentro.  No dentro de cualquier baúl, como en el cuento, sino aún más cerca, dentro de ti mismo.

Nuestro sistema educativo  no nos ha enseñado como gestionarnos para experimentar una vida  de bienestar, satisfacción y felicidad, sino que nos han enseñado a ser buenos trabajadores y buenos consumidores, pero a la vez también  convirtiéndonos en mendigos de la paz y la felicidad. Por eso pasamos nuestras vidas intentando comprar la felicidad, la paz y el bienestar pidiendo limosnas en forma de coches, ropa, vacaciones, o tal vez creemos que sólo necesitamos encontrar nuestra pareja perfecta, entonces seremos felices; o lo que hace falta es el puesto de trabajo perfecto; o tal vez ganar la lotería para tener paz.

Lo que tienen en común todas esas “soluciones” es la idea de que la felicidad, el bienestar y la paz son cosas que tenemos que buscar “por ahí –fuera”. Pero pregúntate  ¿Cuántas veces has hipotecado la oportunidad de la paz, bienestar y felicidad en el momento presente para un momento en el futuro? “Voy a ser feliz, una vez haya…..” “Tendré tiempo para encontrar la paz cuando haya comprado… ” O “Una vez tenga suficiente dinero en mi cuenta bancaria”, o “Una vez haya aprobado mi examen”, “Una vez haya pagado una factura”. Con esta actitud de “mendigo de la felicidad”, siempre te quedas más lejos y más pobre de tu objetivo. Pero según las palabras de Einstein: “No puedes utilizar el mismo nivel de conciencia para solucionar un problema que empleaste para crearlo”

Si no podemos encontrar paz, felicidad y bienestar en el presente, esas cosas nunca serán más que una idea borrosa de felicidad en el futuro.  Como en el cuento, el gran tesoro está siempre con nosotros;  sólo tenemos que mirar en el sitio adecuado… Mirarnos a nosotros mismos  en el presente.

¡Esto es lo que hacemos aquí, es nuestro trabajo!

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