Agosto Mes De Reflexión Y Plenitud

Agosto, mes de reflexión y plenitud

Paciencia y humildad, las claves del cambio

Agosto para Rhea y para mí es un mes de abundancia, amor y agradecimiento.  Sobre todo es un espacio, un momento  dedicado  a la familia, también a los amigos. Este mes de agosto (del año en que cumplo mis sesenta años) no ha sido diferente para nosotros. Nuestros cinco hijos están en casa con sus diversas parejas, sus hijos (nuestros cuatro nietos); también nos han visitado viejos y nuevos amigos. Es un tiempo de largas comidas relajadas, largas caminatas, aventuras, jugar con los nietos, largas conversaciones y tertulias.

Con veinte personas en la casa, el caos suave es el sabor del mes. Los días están llenos de cocinar juntos (preparando comidas y haciendo mermeladas, chutneys y membrillo), largos paseos tanto en el monte como en la playa, montar a caballo, observar la lluvia de estrellas. Hemos tenido varias aventuras como el barroquismo y la vía  ferrata.  Los pensamientos son pocos y el espacio entre ellos – grandes. Estar es el orden natural del día.

Espero, pero no estoy particularmente apegado a ello, estar aquí otros 30 años. No pienso morir pronto, pero también soy consciente de que sólo hay dos cosas ciertas en la vida: la primera es que todos vamos a morir y la segunda  es que ninguno de nosotros sabe cuándo. Sin embargo, los 60 años invitan a la reflexión. Este agosto me encontré en este espacio reflexivo y me di cuenta de que los sentimientos prevalecientes en mi vida son las de paz en mi corazón y un sentido de agradecimiento por mi vida.

 

La paz resulta de desarrollar las actitudes de paciencia y humildad.

Cuando digo paciencia me refiero a la paciencia de estar realmente presente en tu vida. Me refiero a la paciencia del jardinero que entiende que el cultivo de sus hortalizas es un proceso sobre el que tiene poco control real.  No puede cambiar ninguna característica importante de lo que está cultivando; esto depende de un código genético contenido en la semilla. Su trabajo consiste simplemente en crear las condiciones adecuadas para sacar todo el potencial contenido dentro de la semilla según su ADN (su programación).

La paciencia significa aceptación de ese hecho. Algunas cosas pueden ser cambiadas por “hacer” algo, por “forzar”, pero un cambio profundo y duradero sólo puede suceder cuando cambiamos nuestra percepción y esto viene con una actitud de “estar” más que con la actitud de hacer; de observar en vez de reaccionar, no puedo forzar el cambio real, pero sí, puedo crear las condiciones adecuadas para que ocurra.

El verdadero cambio ocurre cuando nuestra percepción cambia. Gran parte del sufrimiento en la vida se produce por empujar, manipular, forzar, intentar, pensar, juzgar. Surge de la creencia de que debo sentirme diferente a cómo me siento ahora. La paciencia, por el contrario, significa aceptación, lo que a su vez significa que en lugar de reaccionar a los sentimientos incómodos, rechazándolos o intentando cambiarlos, aprendemos a convivir con ellos con curiosidad abierta, agradecidos por lo que tenemos y agradecidos por la lección que ofrece la vida – incluso si al principio no está claro cuál puede ser la lección. Este proceso  también es el proceso por el cual desarrollamos la confianza en el proceso de la vida. Cuanto mayor sea nuestra confianza en el proceso de la vida, tanto mayor será nuestra capacidad de vivir con incomodidad.

La humildad es saber y aceptar que sé muy poco, que nuestra especie sabe muy poco. La humildad es lo opuesto a la ignorancia.  Leí una cita maravillosa el otro día: “Con gran ignorancia viene gran certeza”.  Una actitud de humildad crea el espacio para experimentar asombro frente el universo, ser sorprendido por el planeta en el que me encuentro. La humildad nos permite conectarnos directamente con nuestras vidas en vez de a través del prisma distorsionado de nuestras expectativas. La humildad nos libera de la necesidad de tener razón. La humildad abre el camino a una conexión más profunda con nuestras vidas.

¿Cuánto del sufrimiento de tu vida tiene sus raíces en la impaciencia?

¿Cómo afectaría a tu vida ser más paciente?

¿Cómo lo que ya crees que “sabes” que es verdad te impide ver lo que es la verdad?

¿Qué es lo que realmente sabes?

¿Qué puedes saber de verdad?

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