ALMENDRESA

Hace unos 24 años el médico Dr. John McDougall me convenció que lo primero que me convenía hacer para perder peso y mejorar otras cosas fue apartar la leche de vaca y sus derivados de mi vida. Me costó mucho la idea de no poder untar pan con quesos cremosos que me encantaban. Lo analicé y decidí que lo que me gustaba principalmente era la sensación de cremosidad en el paladar y por tanto me puse a buscar sustitutos. En este vídeo puedes ver cómo hacer una sustancia maravillosa: “Almendresa” y a continuación la receta. He ajustado algo la receta que ví en el libro de Marilyn Diamond “The American Vegetarian Cookbook”. Te recuerdo por cierto que la almendra ha jugado un papel muy importante en la dieta mediterránea. Fíjate en algunos de los nutrientes contenidos en las almendras:manganeso, vitamina C, magnesio triptófano, cobre, B2 (Riboflavina) y fósforo y con CERO DE COLESTEROL. Las grasas de la almendra son de “las buenas”. (Compara esto con lo contenido de un bote de mayonesa normal o de queso cremoso.) Puedes jugar con la cantidad de agua que añadas. La mezcla se espesa un poco en la nevera. Si pones un pelín más de agua, la textura es más como la mayonesa; con un pelín menos – como un queso cremoso. También puedes quitar el ajo o poner más, añadir hierbas como el orégano; incluso con una pizquita de polvo de curry está muy rica. ¡BUEN PROVECHO!

ALMENDRESA

Se puede hacer con “miniprimer” o con batidora de vaso. (Cuanto más potente, mejor.)

Ingredientes

  • Una taza de almendras peladas, crudas (no saladas).
  • Media taza de agua
  • Cucharadita de sal (mejor bajo en sodio como por ejemplo Herbamare).
  • Cucharada de zumo de limón
  • Cucharada de vinagre de manzana (o vino).
  • Un diente ajo
  • Pizca de orégano
  • Una taza de aceite de oliva suave (o girasol –  mejor del herbolario) (¡Ojo! A veces el aceite de oliva da un toque un pelín amargo. Malena y María me sugirieron añadir una pizca de azúcar para compensar… Se trata de experimentar).

Pulverizamos las almendras hasta conseguir un polvo homogéneo y sin trozos de almendra. Con la batidora en marcha vamos añadiendo el agua, la sal, el diente de ajo,  el zumo de limón, el vinagre y la pizquita de orégano (y pizca de azúcar si utilizamos aceite de oliva) y finalmente el aceite hasta que tenga la consistencia cremosa que buscamos.

Verás como incluso las personas más resistentes a “comer sano” (e incluyo algún familiar nuestro) disfrutan de la almendresa.

Pruébala untada en una tostada con trocitos de pimiento asado, o tomate seco o aguacate… hay muchas posibilidades.

 

Vídeo realizado por Geoffrey y Rhea. Reconocimiento de sonido a Mark Mothersbaugh (Ping Island)

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