Crisis

CRISIS = PELIGRO Y OPORTUNIDAD

Tu vida se ha derrumbado o al menos parece como si fuese así. Las causas de un derrumbamiento son muchas y variadas: la terminación de una relación importante; un ataque de pánico o ansiedad; un divorcio doloroso, la muerte de un ser querido; una enfermedad, un accidente; perdemos nuestro trabajo; padecemos una depresión… Nos encontramos fácilmente atascados en un bucle de pensamientos, sentimientos y emociones negativos que parecen machacarnos constantemente.

En estos momentos solemos sentirnos fatal y nos preguntamos si hay o si en algún momento habrá luz al final del túnel. Incluso si creemos poder ver una luz al final del túnel, en nuestro estado de infelicidad, sospechamos que probablemente sea otro tren más. Puede parecer que nos encontramos en un sitio muy oscuro. Cuando ocurre algo horrible en nuestras vidas que crea emociones y sentimientos incómodos y dolorosos que preferiríamos no tener, solemos recurrir a las tácticas y estrategias que hemos utilizado todas nuestras vidas y que normalmente caen en una de dos categorías: “la distracción” o “esforzarnos más”. Muchas veces es una combinación de las dos tácticas.

Las estrategias “distracción” o “esforzarnos más” a las que recurrimos, dependen de las muchas influencias que hemos recibido en nuestras vidas hasta ahora. Puede que se trate de precipitarnos acto seguido en otra relación. (El amor o la atracción sexual son distracciones deliciosas.) Puede que se trate de dedicarnos aún más al trabajo. Puede que se trate del uso del alcohol u otras drogas. Si se trata de esforzarnos más, nos regañamos a nosotros mismos por ser estúpidos, por no tener suficiente disciplina, por fallar de alguna manera. Intentamos emplear la fuerza de voluntad y la disciplina para escaparnos. En otras palabras sin ni siquiera darnos cuenta de ello, recurrimos a las mismísimas actitudes y comportamiento que causaron el problema en los principios.

El sentido de “derrumbamiento” ocurre cuando parece que nada funciona (ninguno de nuestros trucos o tácticas normales) para hacernos sentir mejor. En otras palabras llegamos a un punto donde sentimos que no sabemos qué hacer.

Es justo cuando parece que las cosas están en lo más oscuro y cuando parece que se haya perdido la esperanza casi del todo que un avance sea lo más probable. El símbolo chino para “crisis” consiste en dos pictogramas: el primero significa “gran peligro” y el segundo significa “oportunidad”. Aunque podríamos discutir sobre la precisión de esa interpretación, no cambia el hecho de que la idea sea correcta. Una crisis sí, representa el potencial para un gran cambio.

El cambio no se consigue si rechazamos lo que creemos que somos. Paradójicamente se consigue el cambio a través de una observación “mindful” de quiénes somos sin juzgar ─ con todas nuestras imperfecciones ─ con cariño curiosidad abierta y humor bondadoso.

Una aceptación de quienes somos abre la puerta a una manera diferente de relacionarnos con el mundo y una manera diferente de ser. Crea espacio mental y emocional, un oasis de paz desde donde poder responder a nuestra manera conscientemente y con inteligencia y bondad. 

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