Egoísmo iluminado

Cuando imparto cursos de mindfulness o sobre el manejo del estrés, la ansiedad o la depresión, no hablo sólo de minegoísmo iluminadodfulness meditación, sino también de los valores que facilitan un contexto para mindfulness y la meditación; valores como la bondad, la compasión*(ver abajo), el agradecimiento, el perdón. Algunos creen que es esencial practicar tales virtudes para conseguir la aprobación de otros por ser “buena persona”. A veces me encuentro con el comentario, “Bueno, todo suena muy bien lo de ser “buena persona” pero el mundo real no es así.” Otras personas toman la actitud, “Son tonterías religiosas; estoy aquí para aprender una técnica anti–estrés; no necesito estos “extras religiosos”; sólo quiero aprender la técnica. Yo ya tengo suficientes problemas como para preocuparme por los demás”.

Las personas creen que la vida es una lucha constante y practicando estos valores se volverán vulnerables con la idea de que serán pisoteados y acabarán sin nada.

Los que padecen esta actitud han confundido los síntomas con la causa. Creen lo siguiente: “quiero vivir exactamente igual sin tener que cambiar nada, pero necesito un nuevo truco para poder vivir sin nada de estrés, ansiedad y drama que estoy experimentando en estos momentos.” No entienden que lo que buscan no existe. Uno es consecuencia natural de lo otro. Este deseo es paradójico, como intentar nadar sin mojarse jamás. Hemos evolucionado a lo largo de muchos miles, incluso millones de años. Necesitamos hacer ciertas cosas y comportarnos de ciertas maneras para experimentar bienestar y satisfacción duraderos. Es como hemos sido “fabricados”.

Es importante entender que esto no trata sólo de “cómo ser buena persona”; se trata de lo que funciona para la vida. Todas las religiones y filosofías de la vida en el mundo dan importancia a estos valores esenciales. La ciencia está también de acuerdo; hay muchos estudios que demuestran que las personas que practican estos valores generalmente son más felices, más sanas, con menos ansiedad y más productivas. Experimentan más satisfacción en sus vidas.

La adquisición de cada vez más cosas, la fabricación de una vida maravillosa pero imaginaria en los medios sociales, la veneración de celebridad vacía no lleva, ni puede llevar a la verdadera felicidad ni a un sentido de propósito en la vida. Mayoritariamente estas cosas sirven para distraernos del propósito, satisfacción y conexión.

Te sugiero otra perspectiva que funciona mejor para ti y todos:

El Egoísmo iluminado.

El egoísmo iluminado reconoce la realidad de la inter-conexión entre todos nosotros. Reconoce queegoísmo entendernos a nosotros mismos, aceptarnos a nosotros mismos y cuidar de nosotros mismos no es egoísta, sino esencial – es egoísmo iluminado. Consiste en entender que cuando perdonamos a alguien, somos nosotros, los que perdonamos los que conseguimos el mayor beneficio. Cuando abrimos nuestros corazones al sufrimiento de otro, no mermamos, sino que crecemos. Cuando mostramos bondad hacia otro, en realidad estamos mostrando bondad hacia nosotros mismos. Consiste en aceptar que la vida es un experimento y que podemos y cometeremos errores pero que estos errores sirven para ayudarnos a crecer. Siguen unas ideas que puedes probar en tu propia vida:

  1. Mi prioridad en mi vida es cuidar de mí mismo. ¿Por qué? Egoísmo iluminado… porque si no lo hago no puedo estar disponible para otros. Sé por experiencia que necesito mi espacio mental. En mi caso esto consiste como mínimo, tiempo para la meditación diaria (y las prácticas asociadas), el ejercicio y comer bien; luego hay algunas cosas de menos importancia pero sé que esas son las cosas básicas que tengo que hacer todos los días.
  2. Aunque vivimos la ilusión de la separación, todos estamos conectados y no podemos dañar a otros sin dañarnos a nosotros mismos en algún nivel. Esto incluye ignorar el sufrimiento de otros o de no decir nada cuando vemos que se hace daño a otro. La agresión a otro iguala a la agresión a nosotros mismos.
  3. Todos hacemos una diferencia, lo queramos o no. El hecho es que el mundo es un lugar diferente simplemente porque tú estás en él. Podemos hacer como si esto no fuera el caso diciendo “solo quiero lo mío – mi coche, mi pantalla de plasma, mi Smart-phone, mis vacaciones exóticas,” etc. o podemos reconocer la diferencia que hacemos; asumir la responsabilidad por lo que hacemos y el impacto que tiene y asegurar que este impacto sea el mejor impacto posible.
  4. Somos criaturas sociales como resultado de la evolución. Como cualquier máquina funcionamos de cierta manera, necesitamos hacer/comer/vivir ciertas cosas para que nuestro organismo (una máquina increíble) funcione bien. Los valores de compasión, bondad, agradecimiento y el perdón son simplemente cosas que necesitamos practicar para que esta máquina funcione debidamente, resultando en mayor bienestar y sentido de conexión.
  5. Se requiere fuerza, intención y práctica para cambiar tu perspectiva de consumismo vacío a una vida que apoya tu bienestar y felicidad. Es el camino de la vida; se trata de entender que es el viaje que cuenta en esta vida, al menos tanto como el destino.

*La Compasión (definición) – un sentido de empatía profunda por otro que sufre acompañado con un deseo fuerte de querer aliviar el su sufrimiento.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.