Espacio Entre Pensamientos

EL ESPACIO ENTRE PENSAMIENTOS

La mayoría de los domingos, Rhea y yo empezamos la mañana temprano con un paseo “mindful” en la playa de San Vicente de la Barquera (en Cantabria) terminando con una meditación sentada de la respiración. Es un lugar maravilloso para meditar, especialmente en el invierno cuando hay tan pocas personas y distracciones.

Cuando llegamos este domingo pasado sólo habían dos personas más en la playa; la temperatura – fría y vigorizante de 2 grados; el cielo despejado con un azul infinito. Me gustaría compartir esta experiencia contigo.

Me acuerdo haber leído una vez sobre cómo un escritor describía su experiencia de pasear en la playa; sintió que había una especie de magia, un misticismo por el cual el sonido de las olas y todo en general– la arena, el sol, el mar, etc, le daban el sentido de que entendía todo.

Yo no puedo pretender “entender todo” pero su descripción resuena conmigo, tal vez contigo también.
Este domingo en particular, paseamos y meditamos; mi mente estaba tranquila, despejada con pocos pensamientos; mi sentido de ego apenas estaba. Estaba especialmente consciente de un sentido profundo de conexión con todo lo que me rodeaba. La diferencia entre el observador y lo observado se volvió borroso, menos marcado, suavizado.

En el espacio entre pensamientos, experimenté una especie campo de consciencia; soy el observador y lo observado; este campo de consciencia se extiende infinitivamente. Algunos argumentan que un campo infinito de consciencia es de hecho una experiencia de conexión a una consciencia universal; me parece posible.

Estando sentado y respirando, la idea de la muerte surgió en mis pensamientos – algo que ha estado presente en mi vida últimamente ya que recientemente varios amigos han fallecido.

Experimentaba en mí mismo como una manifestación transitoria del universo constantemente cambiando. No soy mi ego – algo que vi claramente como un simple flujo de pensamientos sobre mí que cambian constantemente. En vez de preocuparme por la muerte, me siento profundamente agradecido por mi vida – un sentido de alegría inmensa por ser parte de esta manifestación actual: estar aquí, experimentar, apreciarlo… ¡Qué increíblemente afortunado soy! Cuando me muera simplemente cambiaré la manifestación. Mi existencia aquí no es permanente; algo como la gota de lluvia que cae de la nube en la tierra, se vacía en el río, viaja hasta el mar, luego se evapora y vuelve a la nube de dónde originó. Esto fue garantizado en el momento en que nací. Mi nacimiento (por mucha alegría que posiblemente me haya proporcionado esto, también contenía la promesa latente de mi muerte).

La conexión no es simplemente una idea espiritual; es un hecho científico. A nivel cuántico existe el fenómeno de algo que se llama “quantum entanglement” (entrelazamiento cuántico). Nos guste o no, todo está entrelazado y conectado. Todo es interdependiente; nada existe independientemente.

La implicación clara de esto es que cuando hacemos daño a otro, nos estamos haciendo daño, de hecho, a nosotros mismos. Si nosotros, como especie, pudiésemos no sólo ver esto, sino convivir con esto como realidad, entonces gran parte de la violencia, dolor y sufrimiento innecesario simplemente terminaría. Nuestra especie tendría un futuro más luminoso y alegre.

Einstein dijo una vez “la realidad es una ilusión – una ilusión muy persistente, pero no obstante – una ilusión”. Mindfulness y la meditación tienen el potencial de elevar y expandir nuestra consciencia de manera que veamos más allá de la ilusión, el ruido y la distracción seductora de la mente racional que está constantemente haciendo algo, forzando, planificando, analizando, criticando, juzgando (en vez de simplemente estar). Mindfulness y la meditación nos permiten experimentar lo espiritual en nuestras vidas (algo que ocurre cuando estamos en el momento presente). Es científico a la vez ya que todos los ejercicios, prácticas y su efecto en nuestras mentes, cuerpos y bienestar se pueden medir.

Muchas personas ven mindfulness y la meditación simplemente como otra técnica más para reducir el estrés – la última novedad. Es mucho más. Sin embargo, tenemos que aprender a soltar la voz constante seductora de la mente racional que siempre nos dirá que no tenemos suficiente tiempo, que no tiene sentido, que no es para ti, etc. La meditación cae fuera de lo que la mente racional puede hacer o lograr. Para la mente racional el momento presente es un país extranjero que no puede visitar nunca y por tanto parece extraño.

Cuando te das cuenta de lo perfecto que es todo, dejarás caer tu cabeza para atrás y reirás al cielo. ~ Buddha

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