Enamorarse

Es fácil enamorarte… ¡si sabes cómo!

“El amor es simplemente una locura”, así escribió Shakespeare.

Deseamos esa locura, el amor romántico más que cualquier otra cosa. Parece que el enamorarse es casi inevitable en esta vida. Todos podemos acordarnos de nuestro primero amor; en el instituto o universidad, una experiencia intensa, dolorosa, deliciosa, estresante, eufórica y triste. Muchas veces todas a la vez. Aprovecho la ocasión de la llegada de San Valentín, para dar unas ideas para disfrutar del enamorarse sin perderte.

Nuestras imperativas genéticas son simples: sobrevivir y procrear.

Para la primera, tenemos la respuesta de supervivencia;  luchar, huir o quedarnos congelados (en esencia – miedo).

Para la segunda, tenemos el encaprichamiento, lujuria y lo mejor… enamorarse.

Enamorarse es una especie de aberración o locura (en comparación con nuestro estado normal). También es uno de los sentimientos más intensivamente gratos, maravillosos, placenteros que podamos experimentar jamás. Muchos están obsesionados con encontrar “the one” (la mítica “esa única persona”, la pareja de sus sueños) pero a medida que buscan ansiosamente on-line por ejemplo, intentando buscar el amor “ahí fuera” se vuelven ciegos a las personas y posibilidades a su alrededor. Incluso si conseguimos encontrar a esa persona especial es fácil destruir la relación, forzándonos demasiado o estando demasiado necesitados.

A muchas otras no les gusta verdaderamente la relación en la cual se encuentran (“pero es mejor que no tener a nadie”). De lo que no se dan cuenta es que hasta que no termine esa relación, no habrá espacio para que surja la relación que buscan. Recomiendo fuertemente un descanso entre el fin de una relación y el comienzo de la próxima. Un tiempo a solas también es vital.

Hoy en día celebramos el amor romántico. Pero no siempre fue el caso. Los cuentos de Tristan e Isolde (Isuelt) y de Romeo y Julieta se escribieron como advertencias de los peligros del amor romántico y no cómo están percibidos hoy en día – una celebración del amor romántico.

Lo ideal sería entrar en estas relaciones románticas plenamente centrados, con las ideas claras en cuanto a nuestras propias necesidades con suficiente auto-conocimiento para cuidar de nosotros mismos. Lo ideal raramente es el caso. Así que es imprescindible permitir espacio dentro de la relación para el cambio, para el crecimiento individual y personal. La pareja que crezca juntas quedarán juntas. El amor, a medida que se madura, acaba teniendo que ver más con preocuparnos por la felicidad de la otra persona, en vez de sólo preocuparos de la nuestra.

Dicho esto… Siguen algunas ideas para ayudarte a disfrutar de la experiencia “máxima” del amor romántico:

  1. La euforia producida por estar enamorado, sin duda, es maravillosa. Se acabará. Así que, teniendo esto en cuenta, disfruta sin perderte en ello.
  2. Puede que se te ocurran hacer todo tipo de cosas locas cuando estás enamorado/a. Estar enamorado/a altera cómo te sientes y como consecuencia cómo percibes las cosas. Ten esto en mente. Asegura que sigues fiel a lo que tienes que hacer, es decir tu programa normal y con tus responsabilidades.
  3. Sé consciente que estás en las garras de cambios químicos potentes en tu cuerpo. Afortunadamente, ser consciente de este hecho te permite la habilidad de elegir cómo responder.
  4. Asegúrate que cuidas de ti mismo – cuida de tu sueño, nutrición, meditación y ejercicio. Esto te ayudará a permanecer centrado/a emocional y físicamente.
  5. Estate en alerta. El amor romántico es un tira y afloja: vulnerabilidad vs compromiso. Sentirte vulnerable puede hacer que te vuelvas receloso o incluso más paranoico/a. Sé consciente de esto.
  6. No bajes tus límites personales ni niegues tus propios deseos y necesidades. Esto no funciona. Lo único que conseguirás sería una fantasía vacía y potencialmente peligrosa en vez de una relación genuina y respetuosa.
  7. Finalmente no le metas prisa a la relación. El miedo a perder la relación puede volvernos ansiosos/as y hacer que nos precipitemos a concretar y formalizar la relación. No lo hagas. Ve el estar enamorado como una oportunidad para practicar vivir con sentirte incómodo/a y ansioso/a.

Una vez haya pasado la locura deliciosa y maravillosa de enamorarnos, llegamos a la oportunidad de experimentar el verdadero amor, el cual no nos distrae tanto como enamorarse pero sí, puede convertirse en una de las relaciones más satisfactorias y fructíferas de tu vida – siempre y cuando te acuerdes de que “amar” es un verbo; no es algo que te ocurra; es algo que tienes que hacer, acciones que haces para crear las mejores condiciones para que tu amor florezca.

 

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