Fijate En Tu Vida 2

Fíjate en tu vida II

Un tema que “machaco” es la importancia de estar presente en nuestras vidas, de fijarnos en nuestras vidas. Como niños y más tarde como adultos, nos enseñan los nombres de las cosas, nos enseñan en qué creer y nos dan conceptos de cómo funcionan las cosas. Tristemente, cuando aceptamos esos nombres, creencias y conceptos, dejamos de ver la realidad. Perdemos un poco de nuestra conexión con nuestras vidas. Cuando nombramos algo, simplemente dejamos de ver lo que está ahí; en cambio, vemos nuestros pensamientos, nuestro modelo, nuestras creencias sobre lo que hay ahí. En otras palabras, dejamos de interactuar con las circunstancias reales del momento, dejamos de interactuar con la persona que tenemos enfrente. Nos volvemos insensibles al contexto del momento, ya no respondemos a lo que realmente está sucediendo, estamos en modo “piloto automático”.

Hay dos problemas con esto. Uno es que cuando no estamos presentes en nuestras vidas, no sabemos que no estamos presentes. ¿Por qué no? ¡Porque no estamos presentes! Para salir de esto, debemos tener la intención de fijarnos activamente en lo que está sucediendo en nuestras vidas. Cuando intentamos fijarnos activamente, entonces nos volvemos más presentes en nuestras vidas. Empezamos a responder a lo que está sucediendo en lugar de simplemente responder a nuestras ideas y creencias antiguas, generalmente no examinadas. En otras palabras, salimos de nuestro piloto automático.

El segundo problema es que el “piloto automático” se siente cómodo. A la mayoría de las personas no les gusta la incertidumbre por lo que incluso cuando se presenta la oportunidad de hacer una pausa, ver y “actualizar la perspectiva”, en vez de aprovechar la oportunidad, lo que hacen es defender una idea o creencia que nunca han examinado realmente, que fue dada por otra persona que nunca se molestó en examinar la idea o la creencia y que a su vez, recibió de otro que nunca se molestó en examinarlo tampoco…

Las reglas, los nombres y las creencias nos impiden experimentar plenamente nuestras vidas.

El hecho es que hay muy poco que podamos saber absolutamente. El hecho es que la incertidumbre es universal. Hay muchas cosas que nadie, quien quiera que sea o pretenda ser, puede saber con certeza absoluta.

Entonces, ¿qué hay que hacer? Relajar nuestro apego con nuestras creencias, lo que creemos que sabemos, permitiéndonos algo de espacio para experimentar en lugar de pegarnos con un falso sentido de certeza.

 

Algunas ideas para ayudarte a hacer esto:

  • Fíjate en cinco cosas nuevas de la (s) persona (s) con quien vives. Solo tómate tu tiempo para realmente verle (s).
  • Juega con el cambio de nombre. Trabajar, por ejemplo, podría ser renombrado como jugar, aprender, crecer, crear, ayudar, cambiar el mundo. Ahora míralo desde esta perspectiva y actúa así. Un nombre diferente nos da la oportunidad de adoptar una perspectiva diferente. En lugar de ver una situación de vida difícil como injusta pregúntate: ¿Qué puedo aprender aquí? ¿Cuál es la lección, la oportunidad de aprender dentro de esta situación?
  • Ojos de compasión. Todas las personas que conoces o que vas a conocer, al igual que tú, quieren ser felices y quieren evitar el sufrimiento. Pero igual que tú y yo, a pesar de las buenas intenciones, logran lo opuesto. Recuerda que actúan como actúan porque desde su punto de vista, desde su experiencia de vida, le parece la mejor o única manera de ser felices y evitar el sufrimiento, aunque desde fuera está claro, que su comportamiento les causa infelicidad y gran sufrimiento. En lugar de juzgar, nombrar, culpar, etiquetar con expresiones negativas, imagina cómo debe ser vivir en la piel de esa persona. Cuando hacemos esto, podemos responder de manera más adecuada.

Si quieres más información o aclarar cualquier duda, ponte en contacto conmigo.

Autor: Geoffrey Molloy

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