Sentimientos Incómodos

¡Fuego, apunten, preparados!

“¡Preparados, apunten, fuego!” siempre funciona mejor que “Fuego, apunten, preparados”…

¿Quieres conocerte a ti mismo? Entonces, adopta la actitud correcta.

Hace años, en otros tiempos, estaba involucrado en un proyecto para una compañía de seguros. Su red de comunicación europea había empezado a comportarse de manera arbitraria – y hacía cosas muy extrañas. Estaba afectando a su negocio, por ello, pidieron a mi empresa que investigase el problema y recomendase una solución.

Descubrimos que unos años antes, había habido un problema con la red y un ingeniero rápidamente diseñó un parche de software para arreglarlo. Funcionó hasta cierto punto pero luego surgieron nuevos problemas que se arreglaron con más parches. Se habían aplicado seis parches, uno encima de otro. Los diferentes parches interactuaban los unos con los otros y esto había creado problemas mucho peores que el problema original “arreglado” con el primer parche.

El trabajo de los ingenieros fue mantener la red en funcionamiento. La presión comercial era que tenían que encontrar una solución rápidamente. Fue una situación difícil e incómoda para los ingenieros. Se precipitaron para arreglar el problema, sin dedicar el tiempo necesario para verdaderamente entenderlo primero.

Esto no es tan diferente en la vida moderna.

Cuando nos sentimos algo incómodos, buscamos un arreglo rápido. Empleamos un “parche” como por ejemplo, el alcohol, comprar cosas, el sexo, las redes sociales – no faltan distracciones entre las que elegir. Así, no solucionamos el problema; simplemente intentamos aliviar los síntomas. La solución con frecuencia crea otros problemas muchas veces más extraños que el problema que intentamos resolver al principio.

Si queremos experimentar mayor ecuanimidad, creatividad, conexión y bienestar, entonces “conocernos a nosotros mismos” tiene que formar una parte clave de nuestra “misión”. Sin embargo, cuando paramos y dedicamos el tiempo para observar y aprender sobre nosotros mismos, entonces veremos aquellas partes de nosotros que nos hacen sentir incómodos – a veces insoportablemente incómodos. Puede que esto nos haga volver a nuestras “soluciones” de otros tiempos – inefectivas pero al menos no nos sentimos tan incómodos.

La clave es adoptar la actitud correcta:

  • Curiosidad abierta: no juzgues; observa y guarda lo que ves ligeramente sin agarrarte a ello, ni rechazarlo.
  • Ten un sentido de cariño bondadoso hacia ti mismo (habla contigo mismo de la misma manera que hablarías con un buen amigo – no con crítica severa, sino con cariño y dándote ánimos) – siempre con un toque de humor.
  • Sé capaz de reírte de la condición ridícula de ser un ser humano, de ser tú. Esto actúa como un bálsamo para aliviar el sufrimiento causado por tomarte a ti mismo demasiado en serio.

Si no nos conocemos a nosotros mismos y si no nos aceptamos, ¿Cómo podríamos ser felices con lo que tenemos?

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.