Geoffrey Molloy

MIS REFLEXIONES A LOS 60 AÑOS

Este fin de semana hemos celebrado mi 60 cumpleaños. Toda la familia volvió a casa y tuvimos un fin de semana de celebración; cuentos, juegos, comidas compartidas, risas, abrazos, lágrimas, “discursos”, los nietos. En una palabra: ¡maravilloso!

Al llegar a los 60 años es de costumbre permitirnos mirar hacia atrás y repasar nuestra vida. Al hacerlo, el sentimiento que predomina es el agradecimiento que siento profundamente. Hace treinta años nunca hubiera imaginado que sería tan afortunado en tantos aspectos de mi vida. Acababa de empezar un camino hacia la auto-realización y todavía tenía un dolor profundo y confusión en cuanto a mí mismo – “auto-medicándome” con lo que tenía disponible – principalmente el alcohol. Acepté que probablemente moriría antes de cumplir 60 años (mi padre falleció con 53 años – consumo de alcohol y tabaco – los principales culpables). Fui incapaz de mantener relaciones personales sanas, con sentido y estaba  bastante familiarizado con pensamientos suicidas.

Mi vida ahora no podría ser más diferente; contiene mucho más de lo que había esperado jamás pero en maneras que nunca hubiera imaginado. Así que arriesgándome a aburriros a todos, pido indulgencia mientras que un hombre mayor comparte algo de su sabiduría adquirida:

  1. Aprende a ser bondadoso contigo mismo: la autocompasión es tan sumamente más importante que la autoestima. La autoestima siempre surgirá de modo natural como resultado de la autocompasión pero nunca viceversa. ¿De dónde has sacado la idea de que tienes que ser perfecto? Autocompasión solo significa hablar contigo mismo como hablarías con un amigo.
  2. Aprende a perdonar: No perdonar puede resultar en sufrimiento, adicción e incluso en depresión. Perdonar significa ser capaz de pensar sobre lo que te hicieron sin descomponerte.
  3. Sé agradecido: Entrénate a vivir consciente del milagro asombroso que es estar vivo, siendo consciente y parte de todo. El agradecimiento es importante no sólo por lo que es obviamente “bueno”, sino también por aquellos momentos cuando las cosas no parecen ser tan buenas. El agradecimiento abre la puerta al aprendizaje.
  4. Fíjate en tu vida: Asegúrate cada día de verdaderamente fijarte en tu vida; verdaderamente fijarte en las cosas y personas en tu vida. Presta plena atención en tus sentidos en el momento presente y observa tu vida, a tu pareja, tu familia, tus amigos como si fuese la primera vez. Te quedarás alucinado de las personas que tienes en tu vida.
  5. Fíjate en tu respiración y postura: Permite que tu respiración sea tu amigo. Tu respiración es el portal al presente y a la paz. Tu postura afecta a tu estado anímico directamente. Tómate tu tiempo a lo largo del día para corregir tu postura – ponte erguido/a, los hombros hacia atrás; rápidamente fíjate en lo que estás pensando y cómo se siente tu cuerpo. Haz tres respiraciones abdominales profundas con la atención en la respiración. Haz esto cada hora.
  6. Medita: sentado o en movimiento. Lo importante es encontrar una manera de practicar que te conviene y ser constante, incluso si son sólo unos minutos cada día. Cualquier actividad (fregar los platos, limpiar la bañera, fregar el suelo) es una meditación si estamos plenamente presentes en nuestros sentidos. No caigas en la trampa del materialismo espiritual – asistir a muchos cursos pero luego no ponerlo en práctica. Como cualquier cosa que merece la pena en esta vida, practicarla es la clave.
  7. Sentido de humor: la vida es absurda. Nuestro amor propio es absurdo. Permite que tu humor sea bondadoso, riéndote con otros no de ellos; El poder reírte de ti mismo es un gran antidepresivo.

Lo que acabo de enumerar es en realidad, una manera de vivir, una manera de cuidarte a ti mismo. Es una especie de “egoísmo iluminado”. Una vida feliz para mí significa paz en mi corazón y espacio en mi mente; también salud física. Surge de la percepción y la actitud. Siempre intenta abordar la vida con curiosidad abierta, autocompasión y humor. La felicidad para mí es la habilidad de cuidarme de mí mismo (sin obsesionarme) lo que significa que puedo estar plenamente presente para otros – tanto en mi vida profesional como en mi vida privada.

La vida verdaderamente tiene que ver con el viaje y no con el destino. Tenemos mucho menos control sobre nuestras vidas del que imaginamos. Si confiamos en el proceso de la vida, entonces adoptamos la actitud del hortelano que entiende que su trabajo simplemente consiste en cuidar la huerta; crear las mejores condiciones para que las plantas prosperen y den fruto. No puede controlar el tiempo que necesitan para crecer y no puede controlar las condiciones meteorológicas; sólo puede crear las condiciones más favorables. Las actividades y actitudes que he enumerado en realidad no son más que “cuidar la huerta”, creando las mejores condiciones para la conexión, la ecuanimidad y la felicidad.

Te deseo paz en tu corazón, salud y felicidad.

Existe un comentario

  1. Le felicito de todo mi corazon por su sinceridad Sr. GEOFFREY! y muchos,muchisimos años felices en compañia de sus seres queridos!
    Me ha gustado mucho la expresion :”materialismo espiritual” :saber mucho y no hacer nada es pura vanidad!

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