LA MUERTE

MUERTE Y MORIR

Sólo hay dos cosas que sé con certeza en esta vida: que voy a morir y que no sé cuándo. Cada vez que planteo este tema a las personas que asisten a nuestros cursos, me encuentro con suspiros, ojos en blanco o comentarios como: “¡Es un poco fuerte!”, “¡Es un poco deprimente!”. Y sin embargo, vivir con esta realidad a mano me da poder para vivir mi vida más intensamente. Me ayuda a comprender lo que es importante y lo que no. Puedo dejar de lado mi necesidad de tener razón siempre y en vez de esto, estar presente y conectado. Los colores son más brillantes; todo está más claro,  más nítido. Siento un inmenso sentimiento de agradecimiento por esta vida maravillosa: estar vivo, poder ver y apreciar el amor, la conexión, el dolor, la felicidad, la tristeza, es decir, ¡para todo! En todo su esplendor. ¡Qué regalo!

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