PARADOJA 2

PARADOJA 2

Cuánto más odias una característica o rasgo de una persona, tanto más probablemente estés intentando evitar ver esa misma característica en ti mismo.

Los rasgos de personalidad que nos molestan en otras personas muchas veces son un reflejo de esas partes de nosotros que preferiríamos no reconocer. Obviamente normalmente no lo vemos así; simplemente creemos que la persona es “gilipollas”. Por ejemplo, la chica delgada obsesionada por su peso criticará lo que comen todos los demás; la persona insegura en cuanto a su mérito/estatus intentará desacreditar el estatus de otros; el hombre inseguro en cuanto al dinero que tiene criticará a otros por el suyo; la persona insegura en cuanto a su trabajo, criticará el trabajo de los demás.