PARADOJA 6

PARADOJA 6

Cuanto más trates de mantener a alguien cerca de ti, más probable es que se aleje.

El sentirnos un poco celosos a veces es bastante normal y en algunas relaciones es vital, pero cuando los celos se convierten en la necesidad de poseer o controlar a alguien suelen producir exactamente lo contrario al efecto deseado. Si alguien trata de restringirte dándote un abrazo de oso, tu primera reacción es liberarte. Una reacción natural e instintiva.

Los celos y el deseo de posesión y control matan las relaciones. Por ejemplo, cuando alguien se siente obligado a estar contigo o estar juntos todos los fines de semana se convierte en un “deber”. Así que, el tiempo que pasáis juntos prácticamente no tiene sentido y probablemente sembrará las semillas del resentimiento.

Debemos mantener todo (especialmente nuestras relaciones) en la vida con suavidad, sin agarrarnos, reconociendo la naturaleza fundamental, efímera e impermanente de todas las cosas. Nada es permanente y todo pasará. El hecho es que la mayoría de las relaciones en nuestras vidas terminan.

La lección vital de amar es aprender que no podemos amar verdaderamente a menos que aceptemos completamente nuestra vulnerabilidad.