Alimentación Consciente

TEORÍA NUTRICIÓN BÁSICA IV – El balance energético y el mundo circense…

Esta semana una versión más adulta de mí vuelve a la Escuela de Circo Rogelio Rível en Barcelona – esta vez a dar unos Seminarios de Nutrición aplicada al Artista Circense. Inevitablemente me entra un poco de nostalgia; fueron unos años de muchos aprendizajes, muy intensos, donde agradezco cada minuto de todos ellos por haberme enseñado un poquito más lo que significa tener disciplina, constancia y sobre todo, la importancia de la práctica, la exploración y la repetición para llegar realmente a entender algo sea lo que sea.

Por alguna razón incluso antes de estudiar circo, mi modelo alimentario iba inclinándose más al veganismo (no-consumo de proteína animal).  Nunca quise etiquetarlo así; simplemente al cabo de unos años me dí cuenta de que habían pasado meses incluso años desde la última vez que comía proteína animal. En mi cuerpo el ser estrictamente “vegana” por unos años que coincidían con muchas horas de entrenamiento físico desencadenaron algún desajuste que a día de hoy está todo solucionado.

Lo que he cambiado entre otras cosas es la flexibilidad a la hora de elegir lo que como; incluso como nutricionista uno puede acabar dándole mucha importancia a lo que comes hasta el punto que no siempre es positivo. Hoy como un poco de todo; sigo las pautas básicas de alimentación consciente; tomo pescado, huevos de gallinas libres y carne de vez en cuando de calidad, de agricultura sostenible y respetuosa;  entreno unas 4-5 horas al día y lo combino con mi trabajo, formaciones y mis aficiones. A día de hoy  mi cuerpo se siente lleno de energía y mi mente agradece que no mire con tanta precisión la comida que como.

Lo que comparto es mi experiencia personal y con esto no quiero decir que no se puede llevar una dieta vegana y estar saludable; pienso firmemente que sí ,es posible, siempre y cuando uno se informe muy bien y este modelo alimentario concuerde con el estilo de vida de la persona que desea llevarlo.

Hoy os comparto un concepto importante de nutrición básica que comparto en los seminarios de circo y que creo que es interesante para todos – independientemente del estilo de vida que tengas.

Se trata del concepto del  balance energético: puesto en palabras simples, el balance energético se refiere simplemente que debemos comer la misma cantidad de energía que gastamos.

Proveer suficientes calorías de alimentos saludables a lo largo del día nos provee el combustible que necesitamos  para actuar en nuestra  mejor versión.

 

Energía ingerida en la dieta = energía gastada en funciones vitales y en actividades.

Mantener el balance energético es una de las claves para mejorar la composición corporal, tener más resistencia, más salud y prevenir el riesgo de lesiones.

Para entender un poquito más…

Imagina por un momento que vas a viajar desde Barcelona a Berlín y tienes que organizar la gasolina que vas a necesitar a lo largo del trayecto.

¿Qué opción elegirías?

  1. Le das al coche todo el combustible que necesita para el viaje en una sola dosis, y esperas que él mismo organice dónde almacenarlo….
  2. No le pones nada de combustible y esperas a llegar a Berlín para darle todo lo que gastó en el trayecto… (esperando claramente no quedarte tirado por el camino….)
  3. Le vas dando combustible cada 2-3 horas y recargándolo según vayas necesitándolo…

Obviamente elegiríamos opción 3. Pero en versión humana casi siempre optamos por la opción 1-2.

Para poder conseguir el mejor rendimiento, hay que proveerle al cuerpo exactamente la cantidad de combustible  que necesita en su tiempo correcto.

Si permanecemos demasiado tiempo sin comer, estamos forzando el cuerpo a sacar combustible de otras reservas, necesarias para otras funciones. Cuando se pasa un tiempo sin reservas energéticas, el cuerpo rompe tejidos y lo convierte en un tipo de combustible que el cerebro y los músculos pueden usar. Provocando la degradación del músculo.

Hay varios problemas de no comer nada antes y esperar a después del entreno para comer:

  • El cuerpo quema músculo para combustible, haciéndolo más débil y propenso a lesiones.
  • El cerebro tiene más dificultad para concentrase.
  • Y a la larga acabas con más masa grasa que muscular.

Para evitar esto es importante planear con antelación, de forma inteligente y con conciencia las comidas que vas a necesitar a lo largo del día, para cubrir tus necesidades energéticas y mantener el balance energético en su punto.

Algunos trucos para equilibrar el balance energético: (importante combinar este concepto con las pautas de alimentación saludable; de nada servirá si estamos mirando solamente calorías sin mirar su calidad y procedencia…)

  1. Desayuna esto.
  2. Come a media mañana un snack de 100-250 kcal.
  3. Dale a tu cuerpo algo de combustible cada 2-3 horas a lo largo del día.
  4. Come menos cantidad, más frecuentemente.
  5. Planea un snack de 100-250 kcal a media tarde para prevenir el hambre de después del entreno.
  6. Come una buena comida con los 3 macronutrientes principales, prioriza la mitad del plato con carbohidratos de absorción lenta + verduras crudas y cocinadas + 1/3 de proteína y una fuente de grasa saludable como el aguacate. Ejemplo
  7. Come después de los entrenos pero no comas demasiado.
  8. Hidrátate, hidrátate, hidrátate….
  9. Llévate contigo, barritas energéticas de avena, plátanos, frutos secos…nueces… estas bolitas energéticas son una delicia y muy fáciles de hacer… por si queréis probarlas.
  10. Planea y anticípate .

 

Comer de forma consciente y  junto a un entrenamiento inteligente os ayudará a:

  • Prevenir la fatiga
  • Mejorar vuestro rendimiento físico y mental
  • Prevenir lesiones
  • Mantener un buen estado de salud en general

Como no me canso de repetir, es importante tener en cuenta que el mundo de la nutrición es muy amplio; hay mucha información y otra tanta desinformación.  Tener unos conceptos claros sobre alimentación es importante… No existe una “verdad absoluta” referente a la dieta universal “perfecta”. Es  importante recordar que cada uno somos “un mundo” con nuestras necesidades, gustos, preferencias, ciclos vitales, y está en nuestras manos informarnos, leer, experimentar cuales son las prácticas que mejor nos convienen.

¡Felices días de casi casi Otoño!

Autora: Kiira Cabrera

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