Keep Calm And Just Say No 10

Una palabra sencilla que mejorará tu vida

Una manera rápida y efectiva para reducir el estrés innecesario en tu vida es aprender a decir “no”.

La incapacidad de decir “no,” muchas veces, tiene sus raíces en la niñez cuando teníamos que ser “buenos” para conseguir la aprobación/amor/cariño de nuestros padres. En el caso de que nuestros padres empleasen la humillación como manera de controlarnos, esto crea un sentido inadecuado de autoestima, lo que a su vez significa que probablemente tengamos un miedo visceral a la reacción imaginada o desaprobación que creemos que crearíamos si decimos “no”.

Lo que yace por debajo de esto es la creencia fundamentalmente defectuosa de que “puedo manipular a esta persona para que me quiera si soy sumis@ y si soy “simpátic@”. La realidad es lo contrario; simplemente quedamos vulnerables a que nos manipulen.

Si decimos “sí”, esencialmente llenamos nuestras vidas con un sentido vacío de estar ocupad@s. Puede que incluso consigamos un sentido pasajero de importancia – un sentido de que nos necesitan.

Esto resulta en que pasemos tiempo haciendo cosas que en nuestros corazones no nos complace hacer, lo que a su vez crea un sentido de ira y resentimiento. Puede que incluso nos encontremos pagándolo con otra persona equivocada (por ejemplo, nuestra pareja) o puede que manifestemos nuestro resentimiento de manera pasiva-agresiva dañina.

El efecto más nocivo de esto es que nos quedamos sin el tiempo que necesitamos para el trabajo esencial de cuidar de nosotros mismos, lo que rápidamente nos deja sintiéndonos estresados, ansiosos y desequilibrados ya que no somos capaces de gestionar o disfrutar de otras relaciones más importantes en nuestras vidas.

Así que… ¿Qué podemos hacer?

Primero, recuerda que la vida es corta y que esto no es un ensayo, así que ten claro cuánto tiempo malgastas complaciendo a otros. Ahora imagina que ese tiempo es tuyo; piensa en el efecto positivo que esto tendría; cómo te daría tiempo para dedicarte a cosas que son importantes para ti.

Sintoniza con tus sensaciones corporales: El aspecto más importante de esto es conectar con tu cuerpo y por tanto, con tus sensaciones en el momento presente. ¿Decir “sí” crea alguna sensación incómoda en tu cuerpo? Si es así, ¿dónde? ¿Cómo es? ¿Es una sensación de tensión, un nudo en el estómago? Fíjate también en tus pensamientos y emociones. Pregúntate: “¿Estoy haciendo esto por mí o porque tengo miedo a perder la aprobación de esta persona?” Sé bondados@ contigo mismo; no empieces a regañarte a ti mismo por buscar aprobación; simplemente fíjate en tus pensamientos y emociones con curiosidad abierta y bondad hacia ti mismo. ¡Estás haciéndolo lo mejor que puedes! Si tienes dificultad en sentir tu cuerpo, practica una meditación de escaneado corporal para aumentar tu conexión con tus sensaciones corporales.

Practica decir “no”: Imagina una persona o una situación a la que te gustaría decir “no”. Búscate un momento de tranquilidad, haz un par de respiraciones profundas y visualizate a ti mismo diciendo “no”.  Empieza con cosas pequeñas. Por ejemplo, si sientes que necesitas tiempo para decidirlo, puedes probar con tales estrategias como: “Tengo que consultar mi agenda y podré decirte algo mañana” o “¿me lo puedes enviar por email?” Míralo como un proyecto interesante y siempre con una actitud de curiosidad abierta y bondad hacia ti mism@.

¡Te deseo suerte!

 

 

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