¿VÍCTIMA O HÉROE?

VÍCTIMA O HÉROEPosiblemente no haya una elección más importante en la vida que elegir entre ser el héroe o la víctima.

Cuando adoptamos la postura de víctima, instantáneamente nos ponemos en el escenario que más estrés y ansiedad genera.

La definición clásica del estrés es encontrarnos de cara a un problema y sentir que no tenemos los recursos para hacerle frente o superarlo.

Esta definición del estrés también es una descripción aceptable de la postura de víctima.

Todos tenemos una narrativa en nuestras mentes sobre nuestras vidas. Tú siempre eres el protagonista principal en esta fascinante historia. De hecho, toda la historia realmente trata sobre ti, tu pasado, tu presente, tu futuro, tus esperanzas, tu sufrimiento; lo que te ha ocurrido, lo que has hecho y lo que te han hecho a ti. Nunca olvides que tu narrativa en realidad no es más que una historia inventada – tu mente que racionaliza. Una característica de nuestras historias es que tienden a tener un sabor predominante. Este sabor puede ser cómo hemos sobrepasado grandes dificultades para llegar donde estamos hoy; sobre lo afortunados que somos de tener la vida que llevamos o puede que pasemos nuestro tiempo justificando, echando culpas, enfadados con el mundo por lo que nos ha ocurrido o puede que se trate de un sentimiento de injusticia porque tenemos tantas cosas por hacer.

Ahora, piensa en tu propia narrativa. ¿Eres el héroe o la víctima de tu historia?

Entonces, ¿Por qué es esto tan importante? ¿Por qué debería importar si nuestro paradigma es ser un héroe o una víctima?

Pensar como víctima significa evitar responsabilidad; efectivamente cierras la puerta a la posibilidad de aprender de tu experiencia. Es probable que te encuentres repitiendo los mismos patrones de comportamiento, sintiéndote mal por ello una vez tras otra.

Pensar como una víctima afecta negativamente tu salud, tu felicidad, tus relaciones al igual que tu creatividad y tu productividad.

Puede que hayas tenido una niñez difícil; puede que hayas sufrido en una relación abusiva, así que ¿qué le vas a hacer?

Podrías pasarte la vida quejándote, sintiéndote como una víctima, sintiéndote estancado pero esto sólo te hará sentirte peor. ¿Qué tal si pruebas lo siguiente?

Elige un punto de vista útil: Por ejemplo, yo creo que el universo es básicamente benigno; si no lo fuese, entonces no estaríamos aquí. También creo que el universo nos manda un continuo flujo de problemas – oportunidades para crecer. Estos problemas son simplemente lecciones; una vez dominadas podemos pasar al próximo desafío. Si no aprendemos la lección, tenemos que repetir. “¡Ja!” dices, “Esto no lo puedes probar.” Tienes razón, no lo puedo demostrar pero tampoco puedes probar que no sea así. He encontrado este punto de vista muy útil. ¿Por qué no probarlo?

Hazte la pregunta correcta: ¿Cuál es la lección aquí? ¿Qué es lo que tengo que aprender?

Expectativas: Nadie está obligado a cumplir con tus expectativas.

Agradece la experiencia: Los problemas son en realidad oportunidades. Por ejemplo, un cliente me explicó que ella había tenido un problema con su jefe. Ella lo vio como una oportunidad.  “Si aprendo a manejar este jefe tan horrible, entonces en el futuro, cualquier otro jefe será fácil en comparación. Transformó una situación en la que potencialmente podría haber sido la víctima en una oportunidad. 

Satisface tus deseos: Busca otras maneras más efectivas y positivas para satisfacer tus deseos.

Cambia tu narrativa de victima a héroe: Crea tu historia no sobre lo que te han hecho, sino sobre cómo no sólo has solucionado el problema, sino también cómo has utilizado la experiencia a tu favor. Sé el héroe en tu propia narrativa.

Venganza: Acuérdate que la mejor venganza es una vida bien vivida.

Perdona: La persona que más se beneficia del perdón es la persona que perdona.  

¿Victima o héroe?… es tu elección.

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